viernes, 29 de junio de 2012

Llamas


Por Sergio Oropeza




26 de mayo

Por fin y finalmente lo he conseguido, me he casado con la mujer que amo, con la única y mejor mujer del mundo para mi, tan bella y radiante en este día. No puedo esperar para ya tenerla frente a mi, levantar su velo y saber que con un simple monosílabo se entregará a mi por el resto de su vida, no puedo esperar decirle y jurarle mi amor. Me he colocado el traje y comienzo a sudar demasiado, estoy muy nervioso, no me gusta el calor. Es hora de salir y esperar que la lleven a través de los invitados hacía mi para por fin quedarme con ella para siempre y amarla, es hora de iniciar mi historia con ella.

¡Dios!, no aguanto la felicidad, la próxima vez que escriba algo será inspirado por ella y enamorado totalmente


21 de junio

Mi amor, a ti he de dedicar estas líneas, se me ha ocurrido escribir estos momentos memorables y revivirlos cuando alcancemos nuestro primer año juntos así que recuerda que todo esto que escribo será para ti, he adjuntado lo que escribí el día que nos casamos para que forme parte de esta pequeña bitácora. Además de anexar la carta donde escribí mis votos para ti, mi amor soy tan feliz a tu lado, me vuelves loco a cada instante, con tus sonrisas tus bromas, siempre creí ser un amargado hasta el día que te conocí y me sorprendiste mostrándome partes de mi mismo que ni siquiera yo conocía, una de esas partes fue el sonido de mi risa. Y ahora, estar aquí, en nuestra casa, hoy es el primer día que dormiremos aquí, en nuestra casa


Observo por la ventana y no creo que pueda existir mejor paisaje, estamos alejados de todos y tenemos tanto espacio para nosotros dos, o ¿quién sabe?, quizá en un futuro seamos más, tu preciosa voz me regresa a la realidad y saber que mi realidad es ahora vivir a tu lado me hace inmensamente feliz, dejaré esto por ahora es momento de continuar amándote.


20 de julio

Hoy terminamos de acomodar la casa a nuestro gusto sólo un cuarto ha faltado de ocupar y me parece genial la idea de dejarlo vacio “por si lo requerimos después para alguien más” tu respuesta me ha hecho tan feliz , me confirma que eres mi otra mitad, me confirma que está unión que siento no es falsa y que ambos seriamos inmensamente felices con la llegada de un pequeño acompañante en nuestras vidas, espero con tantas ansias una noticia así, pero no hay prisa mi amor, todavía me queda de mucho por disfrutar solo a tu lado.


19 de noviembre

Hoy por fin ha llegado la noticia, muero de felicidad y de emoción, saber que cada minuto crece el símbolo de nuestro amor, saber que a cada instante palpita dentro de ti una nueva vida me hace inmensamente feliz, también sé que debo de ser fuerte, nunca he sido muy supersticioso pero ahora que lo pienso puedo usar este espacio para confesarme contigo. Sé que tengo que ser más fuerte para poderte proteger, ayer tuve un sueño que a continuación te relataré.

De cierta forma percibía algo que no logro describir  por más que me esfuerzo, era una especie de ser que se acercaba a ti mientras dormías, era invisible lo sé, pero lograba percibirlo y era tan real, lo sentía acercándose a ti, a tu abdomen y percibía su deseo, cuando me desperté aterrado supe que era un aviso de mi inconsciente diciéndome que tengo que ser más fuerte para lograr protegerte y lo haré en este momento tú y el fruto que posees dentro de ti son lo más importante para mí.


30 de noviembre

No termino de entender bien el porqué pero me parece adecuado seguir tu plan, las pesadillas no se han detenido y cada vez en mis sueños, lo siento acercarse más a ti, quizás signifique algún miedo mío o algo así, pero de todas formas estoy de acuerdo contigo en ver a un psicólogo para que me ayude a superarlo, últimamente no logro dormir bien y creo que debo estar en forma para cuando llegue nuestro hijo poder cuidarlo, es hora de pasar a consulta, creo que la importancia de mencionar esto es porque es nuestro primer obstáculo que por supuesto venceremos y saldremos adelante, por ti, por mi, por nuestro hijo.


18 de diciembre

Esta es la tercera consulta a la que acudimos y francamente confieso que me siento peor, sigo sin poder dormir y ahora aun estando despierto percibo que algo se acerca a ti. Las pesadillas aun aumentado su inmensidad y no dejo de sentir este terrible calor mientras duermo, me aterra este calor me recuerda esas cosas que quería olvidar, quiero seguirte escribiendo mientras pueda, mientras no estoy intentando dormir, me siento tan cansado la verdad, pero no quiero rendirme pues todo vale la pena sabiendo que nos aguarda más felicidad. Es solamente que esas pesadillas son tan terribles y me da tanto miedo que algo malo pueda pasar.

  
1 de enero

No sé si fue el alcohol pero está vez por primera vez en mucho tiempo no soñé con ese ser que intenta devorarte, de cierta manera siento  que posee un hambre ancestral y que busca satisfacerla en tu cuerpo, he comenzado a soñarla todos los días y cada vez es peor,  incluso una vez desperté y vi una silueta alejándose de ti, me da miedo que estos sueños comiencen en verdad a afectarme, quiero volver a visitar al psicólogo. Esta vez soñé con mi padre quemándose y me desperté con tantos recuerdos, sus gritos, su dolor, el llanto de mi madre al tocar su piel y que se le quedará pegada en las manos, el sacrificio que hizo para salvarme, no pude resistirme y comencé a llorar, pero ese calor que sentí al despertarme me hizo sentirme aun más desprotegido, mi amor, es momento de visitar al psicólogo de nuevo.


5 de enero

Estoy en la clínica de sueño a la que me han traido, escribo esto a media noche, porque no logro seguir durmiendo, quiero saber de ti, tuve otra pesadilla, te vi sola en la habitación y observaba unas llamas debajo de tu cama, más encendidas de lo normal, dispuestas a devorarte completamente si te acercabas al borde, ha llegado el enfermero con medicamento para dormir pero no quiero tomarlo sólo quiero regresar junto a ti y protegerte, estar a tu lado y si es necesario morir por ti y por nuestro hijo.


7 de enero

Después de las dos peores noches de mi vida he regresado y me sorprende lo que ha pasado, al llegar veo una mancha negra enorme en el techo de la cocina, me has contado como fue que la estufa se encendió sola, probablemente un auto encendido  mal programado quiero suponer, pero que peligroso ha sido, el techo de la cocina está manchado de negro irremediablemente, tendré que pintarlo y llamaré a la fábrica de estufas para intentar obtener una explicación. No me volveré a alejar de tu lado nunca más.


7 de febrero

No termino de cubrir esa mancha negra sobre el techo de la cocina, le he colocado varias capas de pintura y termina por reaparecer, apenas hoy he notado esa silueta de sonrisa marcada en la misma, me da algo de pánico solo verla pero debo controlarme, debo pensar en las cosas buenas que nos esperan tu estómago ha crecido bastante y veo como te ves más feliz aunque algo preocupada por mi, estaré bien mi amor, estaremos juntos y felices así como lo soñé hace mucho.


25 de marzo

Hoy te escribo lejos de ti, dicen que soy muy peligroso para estar cerca de ti, que las emociones fuertes no te hacen bien y que el despertarte en las madrugadas por mis gritos es lo peor para el bebé, no tengo la culpa créeme que si pudiera lo dejaría pero, he soñado cosas tan terribles he soñado como esa estúpida mancha que no pude quitar de la cocina te devora, he soñado como algo se acerca a ti, y me advierte, sé lo que quiere, no te desea a ti desea lo que tienes, lo que es de ambos y por más que he intentado negarlo no puedo seguir rehusándome a aceptar su existencia. Lo percibo ahora estando despierto, percibía como se movia por los rincones de la casa esperando, acechante, ahora estoy lejos y sólo quiero que te alejes de esa casa pero no tengo manera de decírtelo.
Sueño a mi padre quemándose  vivo, lleno de dolor y sufrimiento y a pesar de haber sido tan joven recuerdo el aroma de su carne quemándose mientras me cargaba para salvarme de aquel incendio, no sé como tomarlo, no sé como interpretar eso, sólo sé que cuando no sueño eso veo esa cosa en mis sueños, habitando la casa y esperando.


15 de abril

Hoy soñé de mi nuevo a mi padre, pero esta vez el sueño fue más largo y recordé y volví a ver lo que sucedió.

Mi padre había recién llegado de trabajar y se veía cansado, lleno de ojeras y desesperado por verme, antes de que pudiera llegar un corto eléctrico provocó un incendio casi espontaneo, del cual mi madre logro salir casi inmediatamente, en mi sueño pude ver mi cuna, rodeada de llamas y vi esa figura, reconocí esa sonrisa que ya había visto y vi como mi padre rogaba por mi, antes de que llegará a mi ese ser indescriptible mi padre lo atravesó corriendo para llegar a mi, aunque eso le causo arder en llamas inmediatamente, logró sacarme de ahí aun quemándose y ponerme a salvo. Eso lo pude ver en mi sueño, después recordé que mi madre lloró años por mi padre y aun lo hace, siempre me ha dicho que era su alma gemela y su otra mitad.


15 de mayo

Ayer soñé de nuevo ese ser, venía y se jactaba de haber logrado alejarme de ti, se reía de mi y decía que no cometería el error de antes, que esta vez devoraría aquello que saciaría su hambre ancestral, que estaba listo para iniciar y que yo no podría detenerlo, tengo que salir de aquí, tengo que ayudarte mi amor y ya sé como, sé como evitar que nos devore...

Esa es la última hoja encontrada del diario del paciente 82808, fugado hace dos noches.


Informe policial del 20 de mayo

Después de recibir la llamada del hospital psiquiátrico acudimos en busca del paciente diagnosticado con esquizofrenía, antes de llegar a su casa encontramos la camioneta sumergida en el depósito de aguas residuales de la zona, la mujer que presentaba un embarazo de seis meses murió ahogada y el embrión fue imposible de salvar, el cuerpo del hombre no logramos recuperarlo, por lo que se cree pueda seguir vivo, aunque continuamos con la búsqueda dentro de las aguas residuales. Sólo se ha podido encontrar la ropa que vestía pero no hay rastros del cuerpo.

Aún no hemos logrado determinar las causas del incendio en la casa de los fallecidos, así como el incendio de la camioneta que trasladaba el cuerpo de la mujer.

Debido a la calcinación de los cuerpos lamento informar que no tenemos ningún resto para presentar a los familiares.

domingo, 10 de junio de 2012

La hoja



Por: Sergio Oropeza




Comenzó con una hoja que llegó con el periódico un día, jamás la había recibido antes, era una sola hoja con los bordes desgastados y con las marcas de algún tipo de humedad. Las marcas tenían algún tipo de esencia que inmediatamente me causo repulsión, en el centro de la hoja alcanzaba a ver apenas unas cuantas figuras y decidí dejarlo para luego continuar estudiándolo.


Soy profesor de lenguas muertas y tengo mi trabajo en el museo, no gano mucho pero me alcanza para la vida que deseo leyendo libros sin otros lujos, los únicos lujos que poseo son aquellos libros que me agrada comprar, primeras ediciones o tomos considerados “raros” o de conocimientos “prohibidos” es por eso que cuando llegó el periódico con la hoja adherida no pensé mal, sólo creí que alguien lo había colocado ahí como un regalo, para que yo pudiera tenerlo, apreciarlo.


Todo el día recordaba la hoja que llegó a mi casa por la mañana y me apresuré de regreso sólo para poder de nuevo verla y analizar un poco mejor de que se trataba, al llegar y abrir la puerta estaba ahí inmediatamente a la entrada, yo recordaba que la había dejado sobre la mesa pero creo que alguna corriente de aire la llevó al piso, algo al levantarla se me hizo un poco extraño, eran más distinguibles aquellas figuras que tenía en el centro y comenzaba a formar algo parecido a letras, decidí intentar leer algo pero me fue imposible así que decidí tomar otra lectura mientras cenaba algo y dejarlo así por la noche. Dejé la hoja apartada en la mesa y cuando terminé de cenar coloqué el libro sobre la hoja para que no volará de nuevo aunque esa vez al verla justo antes de ir a dormir, me provocó cierta repugnancia que decidí dejar a un lado para recostarme.


Al otro día me levante y me sorprendió ver que la hoja estaba a un lado de mi cama, sin lograr imaginar cómo fue que llegó ahí me sorprendió al ver que ahora las letras eran más legibles e incluso esta vez logré leer una línea la cual me hizo sentir un tremendo escalofrío en el momento en el que las palabras leídas terminaron de fluir por mi mente. Eran latín y sólo decía “El conocimiento se abre, la vida acaba” por alguna razón fue una frase que me dejó con un sentimiento de fragilidad todo el día y al salir al trabajo lo hice con algo de miedo.


Al llegar de nuevo vi la hoja en la entrada y está vez me impacto aun más, en realidad parecía esperar mi regreso a casa para presentarse frente a mí, la dejé a un lado sin ni siquiera fijarme si tenía algún cambio y fui a mi lectura nocturna para disfrutarla mientras cenaba a la vez que alejaba de mi la idea de que la hoja me siguiera, reí por lo tonta que era la idea y mientras tomaba el libro tuve una sensación diferente a las anteriores. Sentí miedo al tocar el libro pues al primer tacto noté que tenía la misma textura que la hoja que tanto ocupaba mis pensamientos, un poco atemorizado lo abrí y noté que todo su interior estaba borrado y había sido reemplazado por un tono verdoso como de humedad y un aroma nauseabundo, lo dejé algo espantado y al caer sobre la mesa vi de nuevo la hoja, ahí estaba extendida frente a mí al lado de un libro desgastado y decolorado, un libro que apenas un día atrás estaba como nuevo y ahora parecía que aquella hoja desgastada habría salido de aquel libro viejo y decolorado, decidí deshacerme de ella pero al tocarla, no pude evitar darme cuenta que ahora era más fácil leer el contenido y no pude evitar hacerlo y comencé a leer.

 “cuando el conocimiento cae sobre ti, sabrás de aquel que bajó de las estrellas y duerme bajo el manto del mar, busca la liberación, busca despertar, conocimiento infinito obtendrás, pero su precio tendrás que pagar”


Más de lo que leí la primera vez y me di cuenta que esta vez mientras mis ojos avanzaban leyendo las líneas, estás mismas seguían apareciendo en esa hoja desgastada, en menos de lo que me di cuenta termine de leer la hoja en su totalidad y mientras mi mente repetía las palabras que recién había leído, estrellas, inmortal, apertura, mente, sacrificio, mapa, hogar. Hubo dos palabras que se marcaron tremendamente en mí. Ah pesar de no saber cómo decirlas se impregnaron en mi y al final consumieron todos mis pensamientos para quedar ahí ellas dos, Cthulhu, R’lyeh. Se repetían en mi mente una y otra vez como una vorágine que consumía mis demás pensamientos y en menos de lo que me había dado cuenta me desmayé.


Recuerdo que soñé con descender a través de un túnel con unas paredes de tonos verdosos que iluminaban un poco y mientras descendía observaba unas figuras que se movían en las sombras, no distinguí que eran pero sabía que no podrían percibirme de alguna forma comencé a saber lo que ocurría, de alguna forma comencé a adquirir todo el conocimiento y volvieron a retumbar las palabras en mis recuerdos “el conocimiento se abre, la vida acaba” y observé esas formas acercarse a mí y pude ver a esos seres que parecían un gusano alado, pude notar cómo me dirigían, supe que aquellos gusanos eran los que surgen de sus sueños, los que él crea mientras duerme y estaban a sus ordenes ayudándole a despertar. Supe que me llevaría ante él, supe que estaba en la ciudad submarina de R’lyeh y que me llevaban con Cthulhu supe bien que devorar mi mente le ayudaba a obtener energías para seguir buscando la forma de despertar, supe que no había más remedio y me dejé llevar.


Al final desperté esta mañana sobre mi cama, con energía inigualable, al parecer le soy más útil vivo que muerto, sé que ahora soy yo quien debe de encargarse de un trabajo, me levanto, desayuno, me pongo en marcha y tomo el libro desgastado, ahora está lleno de hojas iguales a las que recibí y decido comenzar a repartirlas en secreto, con mis vecinos, en el trabajo, en la ciudad. Ahora sé..., que me ha elegido para ser su profeta y por eso me mostró su grandiosidad, ahora sé, debe levantarse y reinar sobre el que ya fue su dominio y más que nada sé, que nadie logra resistir la tentación de leer una hoja.

domingo, 3 de junio de 2012

Superior





Por: Sergio Oropeza



Así que te gusta el morbo ¿no? Disfrutas mucho observar como los demás sufren las cosas que tú has sufrido, te gusta observar el dolor en sus rostros, te gusta acercarte a ellos y ver las lágrimas brotando de su ser. No necesariamente literal, quizás no veas sus lágrimas pero te gusta percibir ese daño en su ser, te gusta mirar esa cara confundida cuando estás presente y no saben cómo actuar para no demostrar su dolor sin saber que en el mismo acto lo hacen, lo demuestran en pequeños gestos que has aprendido a notar.


A través de muchas experiencias iguales en las cuales te has parado de frente a las personas para “consolarlas” que ambos sabemos lo que haces es disfrutarlas en su dolor. Has ido aprendiendo a sacar el significado real de cada frase, de cada gesto, de todos y cada uno de los pequeños detalles que la gente tiene cuando está herida.


Esperas encontrar dolor aquí, esperas inundar tu cabeza con ideas confusas, raras, esperas sentir. ¿Sentir qué? ¿Empatía? ¿Empatía por el remanente de persona al cual te encuentras frente a ti?, al cual estás imaginando en este preciso instante lleno de dolor. No, tu esperas confirmar tu existencia  y confirmar la forma en la que te sientes valioso para la vida, sentirte aun más valioso, sentir que tu “vida” vale más porque está más ordenada, más cuidada, mejor llevada.


Y te subes a un pedestal y juzgas a la gente a pesar de su dolor, no te interesa conocer su sufrir sólo te importa encontrar el error en sus acciones, se apoderan de tu mente pensamientos tan insanos para ti y para el otro pobre bastardo que se está retorciendo de un dolor que tú no puedes comprender.

Aquel que juzgarás a pesar de no terminar de conocerlo. Al final también yo seré juzgado y desechado como muchos antes. Al final te estás deshaciendo de todos.


Dios ¿es acaso que te han aburrido tus juguetes y ahora piensas en romperlos?