Por Sergio Oropeza
Y te veo de nuevo ahí, parado, terminando tu día, yo aquí
desde mi cama continuo observándote mientras te preparas para dormir a mi lado,
es el final del día como todos los días anteriores y te preparas de nuevo para
descansar, hoy te veo más cansado de lo normal y te veo que ya no puedes más,
¿Qué hago?, solo puedo invitarte a recostarte a mi lado.
Pero avanzas hacia el baño que está a un lado de nuestra
habitación y aún desde aquí acostada, te veo viéndote al espejo y veo tu rostro
lleno de furia y de tristeza. Veo como te observas frente al espejo, sólo
percibo un sentimiento en mí y es la necesidad de sentir tu calor de nuevo
acostado a mi lado.
No me interesa si estás enojado con el mundo, con la vida,
con el trabajo, conmigo. Sólo ven, recuéstate, abrázame y quédate a mi lado
para que juntos nos deshagamos de este día y avancemos al siguiente. Junto
podamos superar cada uno de los obstáculos que se nos presenten como lo hemos
estado haciendo.
Pero no te recuestas y siento miedo de que decidas no
acostarte esta noche a mi lado. Tengo un miedo muy grande de que hoy no vengas
a mi lado, de que hoy no te sientes a un lado de mí y me hables. De que hoy no
platiquemos, no nos besemos antes de dormir, no hagamos el amor.
Sé muy bien que te hice enojar mi amor, pero no fue mi
culpa. A veces la vida nos enfrenta a situaciones que jamás pediríamos, y yo
amo todo en ti, tu piel, tu persona, esa masculinidad que me envuelve cada vez
que te recuestas a mi lado y me haces sentir de nuevo protegida, mi amor ven, dirígete
a la cama y de nuevo bésame.
No, no te encierres en el baño, no pongas seguro a la
puerta, aquí estoy para ti, no me hagas alejarme, sabes que aquí estoy, aquí estaré.
Tú me trajiste hasta aquí no puedes hacerme esto. Por favor, no me hagas esto,
no abandones las ideas que juntos hemos construido. No abandones el amor que
tenemos.
Y abres la puerta, que increíble sensación la de ver tu
rostro, aunque lo veo cansado, pálido, enfermo, me da tanto gusto verte, saber
que no me has abandonado por mis
errores, por mi descuidos. Pero tus ojos, tienen ese tono oscuro del que me
enamore pero no tienen más luz aparte de eso, cuando los vi por primera vez
tenían una luz indicadora de tu inteligencia, de tu astucia, pero ahora ya no
queda nada de esos ojos, solo se ve en ellos un profundo e interminable
orificio sin fondo.
Pero te recuestas a mi lado y me haces sentir tan bien por
la sensación de calor corporal que emana de ti y tus lindos labios pronuncian
esas palabras “descansa amor”. Y siento tu molestia. ¿Descansa amor? Puedo ver
como recuerdas ese instante en donde te dijeron que parecía que yo estaba
dormida y tu primer pensamiento fue “estúpidos, ¿cómo pueden creer que está
dormida?” no sabían nada, no sabían todo lo que tú conociste de mí. Jamás
sabrán las patadas que te daba, los golpes que tenias que aguantar cuando yo
dormía, nunca sospecharan de ese deseo ardiente que sentía por ti a media noche
y te obligaba a despertar, en ese momento parecía todo menos dormida. Tú lo
sabías, tú me conocías suficiente y sabes que en ese momento no era yo, no
estaba dormida.
Pero que perfecta decisión tomaste al no dejarme sola, al
traerme de nuevo contigo a esta habitación, me limpiaste me bañaste y me
juraste permanecer de nuevo conmigo día tras día. Hemos hecho nuestras las
noches y me has regalado lo mejor. Pues he podido seguirte disfrutando aun después
de mi muerte. Mucho hablan idioteces pero yo no las creo, no siento que
perturbes mi descanso, no siento que profanes mi cuerpo ni mi memoria. Al
contrario amor, estamos juntos más allá del amor que todos ellos pudieran
sentir, y te necesito tanto conmigo, pero no resisto verte sufrir. Sabes que
estoy aquí contigo pero no logras sentir mi presencia, tengo que demostrarte
que estoy aquí.
Ahora que estás acostado y que tu llanto te ha agotado tanto
hasta el punto de desvanecerte entre mis brazos, sí, esos brazos frios que
sientes ahora pero que aun más allá del tiempo y del espacio continúan ardiendo
por ti. Estos brazos que te sostienen y en donde has quedado tranquilamente
dormido serán tu lugar de descanso y permaneceremos unidos. Sí amor no opongas
resistencia mientras mi abrazo toma fuerza, sé que es imposible de imaginar
pero has elegido un buen lugar para descansar, mis brazos. Cierra los ojos,
imagina de nuevo que no morí, imagina de nuevo que estoy viva. Recuerda de nuevo
nuestro amor, siente de nuevo esa pasión por mí. Antes de empezar a volar
juntos hacia ese espacio indefinido que quiero investigar contigo. Sólo quiero
que disfrutes una última vez, de este abrazo y de este beso que yo te doy a ti.
Se parece un poco a lo que suelo escribir :)
ResponderEliminarMe gustó mucho Serge. Solo una otservación xD
trata de usar sinónimos para que no repitas tantas veces la misma palabra. En ocasiones es necesario por asi decirlo, repetir la palabra para darle como énfasis, pero en otras debemos emplear sinónimos (esa es mi "critica" constructiva") juasjuas