Por: Sergio Oropeza
¿Has visto lo que reflejan los ojos de las personas? Sin duda
alguna reflejan más de lo que tú crees, ¿Qué buscas cuando miras a los ojos a
una persona? ¿Ver su personalidad, su verdadero sentir? Sin duda alguna los
ojos son la ventana mediante la cual logras conocer mejor a las personas. Pero
en verdad ¿Sabes cuanto te pueden mostrar los ojos?
Yo lo he visto, un buen día me encontré de frente a las
verdaderas cosas que te muestran los ojos. Una persona y pude ver en ella todas
esas cosas lindas que a veces encuentras en los ojos de alguien.
La conocí mientras estaba impaciente, había tenido un mal
día y ambos nos encontramos en medio de todo la gente que se ve, pero no se
observa. Decidimos darnos una
oportunidad, cuanto puede cambiar tu vida con abrir una puerta. La mio cambió
radicalmente, se convirtió en un remolino de sensaciones y todo fue gracias a
ella, todo fue por estar a su lado.
Y así continuamos durante meses, conociéndonos, divirtiéndonos,
queriéndonos, amándonos, todo ese amor que una persona siente por alguien
totalmente desconocido, una persona que ha crecido independiente de ti, una
persona que tiene una vida totalmente ajena, y te ama y la amas, entregándote completamente,
pero yo, soy distinto, con una capacidad de amar diferente a la vista por
alguien más, mi amor es incomprensible y no es fácil que las personas me
entiendan. No fue fácil que ella lo entendiera, pero al final creo que lo hizo.
¿Y qué veía yo en sus ojos?, mientras nos conocíamos no veía
demasiado, sólo veía las cosas normales que uno puede observar. Ilusiones,
alegrías, tristezas, esperanzas, sólo veía las cosas que se ven normalmente si
uno observa en los ojos de alguien con suficiente cuidado, sólo veía
superficialmente la belleza de sus ojos. Pero cuando me veía a mi reflejado en
ese gran par de ojos, veía algo más, por alguna razón mi reflejo en sus bellos
ojos me hacia sentir completo.
Pero un día lo vi, aquello que cambio todo, esa sensación
infinita que abarcaba tus ojos, no lo lograba entender, no lograba asimilar,
como es que a pesar de reflejarme tanto sentimiento, eras capaz de, sin
saberlo, guardar más sensaciones en tus ojos. Me obsesioné con ellos, me comencé
a obsesionar con tus ojos y cada vez que estaba a tu lado, sólo quería mirar
tus ojos sólo quería llenarme de las sensaciones, de los sentimientos y del
mundo que transmitías a través de ellos.
Y tu lo notaste, comenzaste poco a poco a ver como era que
de ti, tus ojos me habían enamorado, ¡oh tus lindos ojos!, par de esferas
naturalmente adaptadas para reflejar la luz en la vida. Creo que era eso lo que
veía en mi reflejo en tus ojos, que yo fui la luz de tu vida.
Y en algún momento cambió, esos ojos reflejantes de la
realidad en su más bello punto, cambiaron, y lo sabias, lo supe, ambos fuimos consientes
de que algo era distinto. Decidimos ignorar nuestros sentires, pero fue inútil,
todo el amor, toda la vida, todas las ilusiones, todos los reflejos que
mostraban se fueron contigo, mientras decías adiós y nos alejábamos.
Seguí adelante creyendo que podría estar sin aquello que me
brindabas, sin esa ventana que me mostraba una realidad aun incomprensible para
mi, y por poco lo logré, pero regresaste y yo sabía que no mentías, porque
volví a verlo, ese inmenso sentimiento que reflejabas y me hizo caer de nuevo
en el infinito espiral perfecto de tus ojos. Me tenías atrapado y decidí
dejarme capturar.
Pero esos bellísimos ojos, haciéndome dudar más y más hasta
donde sería posible llegar a demostrar. Haciéndome ver y demostrándome que a
través de ellos el mundo es distinto. Y no comprendía todos los reflejos que aparecían
en ellos. Sin embargo los amaba, los adoraba y fue por eso que tuve que seguir
adelante.
Fue por ese amor total a ti, a tus ojos, a la alegría que me
ofreciste que lo hice, fue por eso que decidí realizar lo impensable y termine
presionando tu cuello con mis manos, aun recuerdo las sensaciones, aun recuerdo
los ruidos, aun recuerdo tu cara ensanchándose por toda la sangre que llegaba a
tu cara y no podía circular y a pesar de eso, tus ojos, ¡tan bellos hasta el último instante!.
Y fue precisamente en ese último instante cuando terminaron de mostrarme todo.
Antes de que toda la vida se retirara de ti se llenaron tus
ojos con una magnifica ola de emociones, de sentimientos, de sensaciones, y de
verdad. Tus ojos me mostraron todo aquello que existe y que las personas no
conocen, todo lo que reflejaste durante esos momentos fue lo mejor de la vida.
Fue lo más intenso conocido por el hombre, reflejado solamente en tus pupilas.
Tanta belleza, tanto amor, tanta vida, incluso en los últimos momentos de la
tuya, al final me hiciste entender todo, me hiciste entenderte y me entendiste.
Entendiste hasta donde te amaba, hasta que punto amaba tus
ojos y hasta que momento quería saber todo lo que podían demostrar, me
entendiste totalmente, supiste que era yo el indicado, supiste que era yo el
único para ti. Y yo te entendí a ti, entendí como era posible que mostraras
tanto a través de tus ojos y entendí ese sentimiento que veía en ti tan grande
y tan diferente a lo demás. Era tristeza.
Fue por eso que te ayude mi amor, fue por eso que aunque me
quede sin ti, aún quiero estar contigo, porque a través de tus ojos vi el lugar
donde pasaremos juntos la eternidad, porque sé que ahí estarás cuando yo
llegue. Porque nuestro amor es tan profundo, porque solo te quería ayudar. Por
eso usé cada una de las fibras de mi ser para hacerlo, sabía cuanto te echaría
de menos, cuanto te necesitaría, cuanto extrañaría tus ojos, pero no podía
negarme, no podía negarme a la petición de amor, más fuerte que alguien me
hubiera hecho. Y cuando me lo pediste, cuando tus labios pronunciaron la palabra
“mátame”, sabia lo que significaba amor, sabía las consecuencias que traería, pero
como negarme a alguien que me mostró el universo a través de sus ojos.
Y aquí estoy, mirándome al espejo y esperando ver al menos
la mitad de lo que me mostraste, te alcanzaré amor, viviremos juntos en ese
lugar que creaste y me mostraste, sólo es cuestión de tomar valor, sólo es
cuestión de mirar mis ojos en el reflejo y encontrarte, y entonces, lanzarme
con una velocidad tan rápida como el sonido de una pistola disparando, cerrar los ojos, abrirlos... Y ahí
estás tú.
Los dos ultimos párrafos son épicos!!!!
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